Y aquí estamos, frente a frente. Nos miramos, nos examinamos. Sabemos quiénes somos, qué queremos y lo que no. Conocemos nuestra historia, lo bueno, lo malo, lo inexistente. Sabemos todos los secretos, todo.
Nada hay nada que puedas esconderme, ocultarme. Conozco cada lágrima que has derramado, cada sonrisa, cada carcajada.
Sé más que de sobra todas las mentiras que han salido de esa boca, cada insulto, cada halago, cada grito.
He sido capaz de ver cuándo has caído, cuándo te has hundido, pero también cuando te has levantado y cómo has seguido adelante luchando sin prisa, pero sin detenerte.
También sé cada uno de los sentimientos y emociones que has experimentado, y las locuras que has hecho, ¿cómo no iba a saber eso?
Aquí estamos, mi reflejo y yo, manteniendo una conversación sin palabras ni gestos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario