¿Será que realmente estamos destinados a que nos pasen
ciertas cosas? ¿O es simplemente fruto de nuestras elecciones en la vida? No lo
sé. Lo cierto es que estoy acostumbrada a ver cómo la gente repite una y otra
vez frases como: “será lo que el destino quiera que sea”, “pues yo creo que
todos estamos predestinados”, “si el destino quiere que estemos juntos, lo
estaremos”… etc. Pues yo creo que eso lo hacemos para no tener que pensar tanto
en las decisiones que tomamos, es decir, es más fácil dejar que el tiempo pase
y aceptar sí o sí las consecuencias de nuestras acciones. ¿Es triste? Puede
ser. Pero si pasa algo malo será culpa del destino.
¿Será que esa mesa tiene cuatro patas, es redonda, de madera
y con una inscripción en una de las patas? Será si tu la ves, yo no. Es más,
ahora mismo no veo ninguna mesa redonda, todas son cuadradas, una de ellas de
plástico, con dos patas. Es la típica de playa. Yo tampoco sé a qué viene esto.
¿Será que me dedico a escribir lo primero que me pasa por la
mente? ¿Será que a veces son tonterías? Depende, para mí muchas cosas son
tonterías, sobre todo cuando me dicen que me tome algo en serio. Me tomo en
serio escribir esto, no sé cómo denominarlo.
¿Será que este es un blog sin nombre? Sí. Cuando decidí
hacer un blog no sabía qué nombre ponerle, me quedé en silencio, sin ninguna
idea, nada. Así que decidí bautizarle como “Silencio” en honor al momento de la tarde. ¿Es
penoso? ¿Patético? No. Escuchar el silencio no es algo que todos puedan hacer,
la gran mayoría tienen voces constantes golpeándole las paredes de la
conciencia, es horrible… ¿Será ese su destino? ¿Todos tenemos uno? ¿Puedo
escribir el mío?
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